Ocaso de Redes Sociales

La vida útil de una red social es cada vez más corta. Las generaciones adolescentes ya no abusan del tik tok ni instagram, pues disponen de nuevas opciones. La tasa de empleos encontrados por Linkedin es baja. Los grupos de Whatsapp suelen degenerar en pleitos hasta que muchos miembros salen. Twitter privilegia robots iracundos. Facebook impone condiciones de servicio atroces, de las que sólo se enteran quienes leen la letra chiquita.
 
Muchas empresas pequeñas concentran esfuerzos para privilegiar contenidos limitados a cada red social, en vez de unificar procesos creativos para robustecer sus páginas web propias. No promocionamos realmente nuestra marca sino nuestra preferencia por una red social determinada, en detrimento de otra. En redes sociales, los contenidos más interesantes deben ser buscados explícitamente, pues los algoritmos obedecen a un modelo de negocios que lucra a quien nos dirija hacia adictivas controversias banales.
 
La caída bursátil de empresas tecnológicas se relaciona con este hastío de consumidores. Es momento propicio de vender a altos precios acciones de empresas incapaces de saturar aún más el mercado. Voluntades espontáneas de comunicación siguen mejor representadas en llamadas telefónicas síncronas y correos electrónicos asíncronos. La información de contacto más relevante es menos voluminosa, pero más difícil de exportar. 
 
Una base de datos con información actualizada de contactos es más poderosa que cientos de perfiles en redes sociales, desde los cuales resulta sumamente difícil exportar dicha información actualizada de contactos. 

Rubén Rivero Capriles
Coordinador ESCINETV. Matemático. Artista.