Superficiales por tanto resumir

¿Dónde queda el balance entre análisis y síntesis? La ajetreada postmodernidad nos exige estar al día con miles de seguidores y cientos de eventos simultáneos. No tenemos claro si las multitareas favorecen, o son meramente agotadoras. La academia reciente suele reducir programas de estudio. Fomentamos así un auge de superficialidad, por no llamarla mediocridad.
 
Profundizar cualquier tema hoy resulta sinónimo de fastidio, spam e ínfulas de superioridad. En el actual contexto de urgencia absoluta ¿cómo podría un profesor solicitar a sus ocupados alumnos leer más de una cuartilla? Reducir nuestro tiempo de atención a un puñado de segundos por tarea, nos permite otear a nuevas tareas en sucesión infinita. 
 
Nos esmeramos en difundir contenidos cada vez más estrambóticos. Nuestra felicidad, medida como sumatoria de clics en me gusta, ahora depende de decisiones emanadas por algoritmos de realidad virtual. La caída de mercados bursátiles y criptográficos refleja estas contradicciones psicológicas. Hemos estado ocupados construyendo a toda prisa cualquier ocurrencia.
 
Rigurosidad y profundidad se han establecido como baja prioridad. En ciclos alcistas el análisis resulta tedioso y costoso, mientras la síntesis resulta placentera y lucrativa. Correcciones, recesiones y depresiones buscan sincerar valor. Lo sobrevaluado será castigado, lo que sirve y no era buscado ahora ofrecerá frutos. Las grandes fortunas se forjan en mercados bajistas.

Rubén Rivero Capriles
Coordinador ESCINETV. Matemático. Artista.

Fotografía; Harold M. Cooper