Mickey Ouch presenta una situación cotidiana en un hogar donde una madre de familia lava platos mientras conversa desde la cocina con su hija que está en otra habitación, pidiéndole que le avise a su hermano que active una trampa para ratones. La hija camina por el pasillo hasta la habitación donde se encuentra el joven, quien se levanta de la cama, se dirige a la cocina y toma un trozo de comida para colocarlo cuidadosamente en la trampa con la intención de cazar un roedor. Acto seguido, el joven traslada la trampa a un pasillo oscuro junto a unas cajas y se retira, mientras la cámara adopta una inusual perspectiva a nivel de piso simulando la mirada subjetiva del animal que recorre el interior de la casa hasta encontrar el cebo. Al final, el roedor se aproxima al artefacto, y tras unos momentos de suspenso, la trampa se acciona de golpe con un estruendo metálico, culminando con un fundido a negro y el título de la obra.
La puesta en escena destaca por el uso de una iluminación de interior de tipo doméstico, con predominio de fuentes artificiales provenientes de lámparas de techo y la luz fría que emite la pantalla de un televisor encendido en la sala. Las habitaciones se presentan con colores neutros en paredes y tonalidades cálidas en los muebles de madera, mientras que la secuencia final adopta una atmósfera de oscuridad casi total, apenas iluminada por tenues haces de luz ambiental. Los tipos de plano varían desde planos medios de los personajes en la cocina, el pasillo y el dormitorio, hasta planos detalle de la mano preparando la trampa, para finalmente transicionar a un plano contrapicado extremo a ras del suelo durante el recorrido subjetivo del roedor, logrando un dinamismo particular en la movilidad de la cámara.
El diseño sonoro se estructura mediante diálogos directos entre los miembros de la familia captados en un plano acústico claro, acompañados por ruidos cotidianos como el flujo de agua del fregadero, los pasos sobre el piso de baldosas y el sonido ambiental de la calle filtrándose por la ventana. Durante el recorrido por el suelo, la pista de audio incorpora una melodía de suspenso de corte cinematográfico combinada con efectos foley de pisadas y rasguños que intensifican la atmósfera de persecución. El montaje emplea transiciones fluidas de corte directo entre las distintas habitaciones de la casa, manteniendo un ritmo pausado en los diálogos iniciales que acelera progresivamente durante el desplazamiento a ras de suelo hasta culminar de forma abrupta en el sonido seco del impacto de la trampa.
Dirección y Cámara: Carlos Rodríguez
Guion: Carlos Rodríguez
Actuaron: Chuska, Mirian de Rodríguez, Natasha Rodríguez, Antonio Pedron, Carlos Rodríguez L
Música y efectos de sonido: Carlos Rodríguez L, Carlos Rodríguez
Cortometraje realizado para crítica II (Profesor): Roberto Pérez León
(C) ESCINETV 2009


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