¿Dónde queda el balance entre análisis y síntesis? La ajetreada postmodernidad nos exige estar al día con miles de seguidores y cientos de eventos simultáneos. No tenemos claro si las multitareas favorecen, o son meramente agotadoras. La academia reciente suele reducir programas de estudio. Fomentamos así un auge de superficialidad, por no llamarla mediocridad.

